Trance de los 2000 en vinilo: qué mirar antes de cazar el maxi
De Fráncfort a Ámsterdam, cómo distinguir trance, progressive y hard trance en el cajón, qué mirar del estado y cuánto cuesta hoy un maxi de segunda mano.
Publicado el por Equipo beatdo.
Qué es el trance de los 2000 y por qué se busca en vinilo
El trance en vinilo de los 2000 es el de la gran pista: melodías largas, arpegios que suben durante un minuto entero y un parón en mitad del tema que deja la sala en suspenso antes de que vuelva el bombo. Vivió su década fuerte entre finales de los noventa y mediados de los 2000, y casi todo se editó en maxi de 12" para que lo pinchara un DJ.
Por eso se busca en vinilo. Muchas de aquellas remezclas solo salieron en la cara B de un maxi y nunca llegaron a una plataforma digital. Si quieres el dub o la versión de otro productor que sonaba en tu sesión favorita, lo normal es que solo exista en ese disco.
En nuestro cajón el trance es el segundo estilo con más discos, detrás del house, y la mayor parte es justo de esa década: de los 124 maxis con etiqueta de trance que tenemos ahora, 77 son de entre 2000 y 2004. Puedes ver lo que hay en este momento en la página de trance en vinilo.
Esta guía no es una lista de clásicos. Es lo que miramos nosotros cuando un disco de trance entra por la puerta: de dónde viene, qué etiqueta lleva de verdad, en qué estado está y si la cara que busca la gente es la que trae.
De Fráncfort a Ámsterdam: el mapa que explica cada disco
Saber de dónde viene un maxi ayuda más que cualquier etiqueta. El trance nació en Alemania a principios de los noventa, con Fráncfort como centro, y durante la década siguiente siguió saliendo de allí una parte enorme de lo que se pinchaba. Luego se repartió por media Europa, y cada país le dejó una marca que todavía se oye en los discos.
Alemania: la fábrica
Los sellos alemanes editaban mucho y para la pista. Low Spirit, el sello berlinés de WestBam, es la casa de Members Of Mayday, el proyecto que firmaba cada año el himno de la rave Mayday. Es el trance más directo, pensado para naves con miles de personas, y en segunda mano aparece con frecuencia porque se prensó en cantidad.
Que se prensara mucho no lo hace peor disco. Lo hace más fácil de encontrar en buen estado y a buen precio, que para empezar una colección es una ventaja.
Países Bajos: la melodía
A finales de los noventa el centro de gravedad pasó a los Países Bajos. Ferry Corsten, con sus propios temas y con sus alias, marcó una forma de hacer trance más melódica y limpia que luego copió medio mundo. Sus maxis suelen traer varias versiones del mismo tema, y elegir bien la cara es parte del juego.
Italia: el cruce con el dance
En Italia, sellos como DFC mezclaron el trance con el progressive y con el dance que sonaba en la radio. Son discos con mucha melodía, a veces con voz, que en las sesiones servían de puente entre el trance más serio y la pista más comercial.
Reino Unido: el lado duro
En el Reino Unido el trance se cruzó con el hard house y salió el hard trance: más rápido, más seco, con el bajo por delante. Si te interesa ese lado, lo contamos en la guía del hard house británico.
Trance, progressive y hard trance: cómo distinguirlos en el cajón
Las etiquetas se solapan y muchos discos llevan dos o tres. De nuestros maxis de trance, 26 están marcados también como hard trance y 22 como progressive trance. Una forma práctica de orientarse antes de escuchar:
- El trance a secas va de 130 a 140 BPM y gira alrededor de una melodía y un gran parón.
- El progressive trance construye más despacio, con capas que entran poco a poco y un clímax más contenido. Tienes lo que hay en el cajón en progressive trance.
- El hard trance sube el tempo y endurece el bombo; está a medio camino del hard house y entra en la familia del hard dance.
Cuando la etiqueta no ayuda
Hay discos que llevan trance, house y euro house a la vez. No es un error: muchos productores hacían un tema para la radio y una remezcla para el club en el mismo maxi. En esos casos, la mejor pista es el listado de versiones. Una «club mix» o una «extended» de ocho minutos suele ser lo que se pinchaba; la «radio edit» de tres, lo que sonaba en el coche.
Si vienes del remember, la diferencia entre hard trance, hard house y makina la explicamos de oído en cómo distinguir los estilos del hard dance.
Qué mirar antes de comprar un maxi de trance de segunda mano
Un maxi de trance de los 2000 casi siempre pasó por una cabina. Eso no es malo, pero obliga a mirar tres cosas antes de pagar.
El estado del disco, por separado del de la funda
En beatdo cada ejemplar lleva dos grados Goldmine: uno para el disco y otro para la funda. Para pinchar, lo que manda es el disco. Un VG+ tiene marcas ligeras que apenas se oyen; un NM está prácticamente como nuevo. De nuestros maxis de trance, 61 están en VG+ y 53 en NM o M.
Por debajo de VG ya se oye el uso, y en trance se nota más que en otros estilos: el parón es el momento en que el tema se queda casi en silencio, y es justo ahí donde un surco gastado suena.
La funda: original, genérica o ninguna
Muchos maxis de trance salieron con funda genérica del sello, sin portada impresa. No es un defecto del ejemplar, es como se editó. En cada ficha indicamos si el disco trae su funda original, una genérica o ninguna, y la imagen de la web es la de la edición, no siempre la del ejemplar.
La cara que buscas
Comprueba el listado de temas antes de comprar. Un mismo título puede tener varias ediciones con remezclas diferentes, y la versión que recuerdas puede estar solo en una de ellas. El número de catálogo de la galleta central es la forma más segura de saber qué edición tienes delante.
Cuánto cuesta un maxi de trance de segunda mano
La buena noticia para quien empieza: la mayoría del trance de los 2000 es barato. Se prensó mucho, se vendió mucho y hoy vuelve al mercado de segunda mano en cantidad.
Lo habitual
En nuestro cajón, 74 de los 124 maxis de trance cuestan 5 € o menos, y otros 36 están entre 5 y 10 €. Con eso se puede montar una sesión entera de la época sin hacer un agujero en el bolsillo.
El precio de cada disco lo fijamos mirando lo que se paga por esa misma edición en el mercado de segunda mano y ajustándolo a su estado. Por eso dos copias del mismo maxi pueden costar distinto: la que está en NM vale más que la que está en VG, y está bien que así sea.
Cuándo un disco se dispara
Unos pocos se salen de esa franja. Suelen ser ediciones cortas, promocionales o temas que se hicieron himno en una escena concreta y de los que quedan pocas copias en buen estado. Ahí el precio lo marca lo que piden los coleccionistas, no el estilo. Antes de pagar por uno de esos, mira el grado del disco con más cuidado que nunca.
Cómo pinchar trance en vinilo hoy
El trance se pensó para mezclarse largo. Los temas tienen intros y salidas de un minuto o más, sin melodía, precisamente para que el DJ tenga tiempo de cuadrar el siguiente disco.
El pitch y el tempo
Casi todo el trance de la época está entre 130 y 140 BPM, así que se mezcla bien entre sí con poco recorrido de pitch. Si combinas trance con hard trance, cuenta con que el segundo puede ir unos BPM por encima.
Los surcos del final
En un maxi de 12" las pistas más largas llegan muy cerca de la galleta, y la parte final del disco es la que más sufre con el uso. Si un tema largo es el que te interesa, fíjate en el grado del disco: en VG+ o mejor esa zona suele estar bien.
Cómo cuidar un maxi de trance cuando llega a casa
Un disco de segunda mano que llega en buen estado puede seguir así muchos años si se trata bien. No hace falta material caro: basta con cuatro costumbres que cualquiera que pinche acaba teniendo.
Guardarlo de pie y con funda interior
Los vinilos se guardan en vertical, nunca apilados: el peso de los de encima acaba deformando los de abajo. Y dentro de la funda exterior, mejor con una funda interior de papel o de plástico antiestático. Muchos maxis de la época salieron sin funda interior, solo con la de cartón, y el roce del cartón es lo que va dejando marcas finas en la superficie.
Limpiar antes de pinchar
Un cepillo de fibra de carbono antes de cada uso quita el polvo que se acumula en el surco y que es lo que más se oye en los pasajes tranquilos. Si el disco viene con suciedad de verdad, un lavado con líquido específico para vinilo y un paño de microfibra lo dejan como debería sonar. Nunca agua del grifo ni productos de limpieza de casa.
Cogerlo por el borde
Parece obvio, pero es lo que más estropea un disco: los dedos en la superficie dejan grasa que atrapa el polvo. El disco se coge por el canto y por la galleta central, nunca por los surcos.
La aguja también cuenta
Una aguja gastada o mal ajustada daña cualquier disco, por bueno que sea. Si pinchas a menudo, revisa la aguja de vez en cuando y comprueba que el peso del brazo es el que recomienda el fabricante de la cápsula. Un VG+ bien cuidado sigue siendo un VG+ dentro de diez años; uno mal pinchado deja de serlo en pocos meses.
Cómo empezar una colección de trance sin perderse
Empieza por lo que pinchabas o escuchabas. Un artista que recuerdas, un sello que se repite en tus discos o un año concreto son mejores puntos de partida que una lista de «imprescindibles».
Tirar del hilo
Los maxis de un mismo sello suelen compartir sonido, y los remezcladores se repiten de un disco a otro. Cuando un disco te guste, mira quién firma las versiones de la cara B: es la forma más rápida de encontrar el siguiente.
La wantlist para lo que no está
Si buscas una referencia concreta que ahora no está, márcala en tu wantlist y te avisamos por correo cuando entre un ejemplar. Y si el trance te lleva al house, que es lo que suele pasar, tienes la guía hermana del house de los 2000 en vinilo.
Preguntas frecuentes
¿Por qué el trance de los 2000 se compra en vinilo?
Porque muchas remezclas de aquellos años solo se editaron en maxi de 12" y nunca llegaron a las plataformas digitales. Si buscas una versión concreta de la cara B, lo normal es que solo exista en ese disco.
¿Qué diferencia hay entre trance, progressive trance y hard trance?
El trance gira alrededor de una melodía y un gran parón, entre 130 y 140 BPM. El progressive construye más despacio y con un clímax contenido. El hard trance sube el tempo y endurece el bombo, a medio camino del hard house.
¿Cuánto cuesta un maxi de trance de segunda mano?
La mayoría es barato porque se prensó mucho: en nuestro cajón, la mayor parte cuesta 5 € o menos. Solo algunas ediciones cortas o promocionales se disparan, y su precio lo marcan los coleccionistas.
¿Qué grado necesito para pinchar trance?
Para pinchar, VG+ o mejor. En trance el desgaste se nota más que en otros estilos porque los parones dejan el tema casi en silencio, y ahí es donde suena un surco gastado.
Preguntas frecuentes
- ¿Por qué el trance de los 2000 se compra en vinilo?
- Porque muchas remezclas de aquellos años solo se editaron en maxi de 12" y nunca llegaron a las plataformas digitales. Si buscas una versión concreta de la cara B, lo normal es que solo exista en ese disco.
- ¿Qué diferencia hay entre trance, progressive trance y hard trance?
- El trance gira alrededor de una melodía y un gran parón, entre 130 y 140 BPM. El progressive construye más despacio y con un clímax contenido. El hard trance sube el tempo y endurece el bombo, a medio camino del hard house.
- ¿Cuánto cuesta un maxi de trance de segunda mano?
- La mayoría es barato porque se prensó mucho: en nuestro cajón, la mayor parte cuesta 5 € o menos. Solo algunas ediciones cortas o promocionales se disparan, y su precio lo marcan los coleccionistas.
- ¿Qué grado necesito para pinchar trance?
- Para pinchar, VG+ o mejor. En trance el desgaste se nota más que en otros estilos porque los parones dejan el tema casi en silencio, y ahí es donde suena un surco gastado.